¿Soy una persona productiva?

El otro día me quedé en shock, estaba mirando Instagram y uno de los videos me dejó muy pensativa. Una de mis cuentas favoritas, de esas que sube un contenido muy frecuente y además un contenido de muchísima calidad bajo mi punto de vista, había colgado un video en el que hablaba de cómo muchas veces se sentía y se trataba como una persona vaga que no hacía nada y que perdía el tiempo, a pesar, de ser consciente de que hacía muchas cosas a lo largo del día.


Esto me hizo reflexionar y conectar con las muchas veces que he oído cosas así y me vino a la mente otro momento que me dejó muy asombrada. Uno de mis pacientes me comentó que se encontraba en un perfil bajo, para él este perfil bajo era realizar diferentes actividades de autocuidado como leer, pasear o escribir acerca de sus emociones. Porque un perfil alto era ser una persona que implica mucho tiempo en el trabajo, en plantearse nuevos objetivos como aprender idiomas o nuevas habilidades en diferentes áreas o en situaciones sociales con los demás.


Esto me hizo plantearme una serie de preguntas:

  • ¿Para quién buscamos ser productivos?

  • ¿Cuándo puedo entender entonces que estoy siendo una persona productiva?

  • ¿En qué áreas puedo sentirme productivo?

  • ¿Desde cuándo el tiempo de autocuidado ha pasado a ser un tiempo perdido?



En primer lugar, la productividad debería ser algo personal ¿no? Es decir, debería invertir tiempo y ser productivo en aquellas áreas o actividades que tengan un valor importante para mí. En muchas ocasiones tenemos unos guiones muy claros de lo que “debería” ser nuestra vida. Esto hace que coloquemos como prioritarias ciertas áreas que en realidad nos desmotivan y en las que no queremos dedicar nuestro tiempo. En este caso buscamos ser productivos para otros que esperan que dediquemos este tiempo en estas áreas concretas que no hemos elegido conscientemente. Por ejemplo, desde pequeña he recibido el guion de que yo debía ser una abogada de éxito y desde entonces todos mis esfuerzos y mi tiempo han ido encaminados a ser productiva en este área académica-laboral, en este caso estoy siendo productiva para mi familia y para cumplir con sus expectativas.


Esto me lleva a la segunda cuestión, si el objetivo no es mío ¿Cómo puedo entonces saber cuando lo estoy haciendo bien? ¿Cuándo puedo parar y determinar que he sido una persona productiva en esta área? Pues de nuevo tenderé a valorar mucho mi productividad o mi satisfacción en este área en base a los criterios de aquellas personas que valoraron esta área como importantes. Si mis padres, que son las personas que entienden que esto es importante, tienen el criterio de que hasta que no llegue a ser jueza del tribunal superior de justicia, no valorarán que estoy siendo lo suficientemente productiva y me exigirán más. Cuando yo decida en qué área quiero invertir mi tiempo tendré criterios como para valorar mis esfuerzos, como para determinar que estoy siendo suficientemente productiva.


Entonces una vez aclarado esto, ¿Cómo puedo saber en qué área quiero ser productiva o en qué actividades quiero invertir mi tiempo? Autoconocimiento. Parece una respuesta sencilla pero en realidad no lo es. Todos pasamos gran parte de nuestra vida sin cuestionarnos lo que nos llega desde fuera, es decir, cuando somos niños es normal que si mis figuras de apego me indican algo yo me lo crea a pies juntillas. Pero en muchas ocasiones esto sigue pasando a lo largo de toda nuestra vida. No me cuestiono qué es lo qué me gusta a mí, qué cosas me motivan, cuáles son mis valores o en qué cosas quiero invertir mi tiempo. El autoconocimiento o la falta de él puede estar en la base de muchos de nuestros problemas o dificultades, sobre todo emocionales. ¡Cuestiónate las cosas!


Y por último algo que me asusta profundamente, ¿Cuándo el autocuidado ha pasado a ser una pérdida de tiempo? Desde cuando el descansar, leer, escribir o buscar cuidarme con cualquier actividad ha pasado a ser algo secundario que solo hago cuando me sobra tiempo y me aburro. Somos capaces de priorizar el cuidado de todas las personas que nos rodean y no somos capaces de invertir tiempo de calidad en el nuestro. He escuchado infinidad de veces en terapia, “bueno vagueé un poco, descanse porque no podía más” en qué momento hemos entendido que debemos ser productivos hasta el límite y cuándo hemos llegado al mismo cuidarnos es algo de vagos. El autocuidado es productividad en un área muy importante que soy yo mismo y es importante que podamos dedicarle también un tiempo de nuestro día.


Espero que este blog os haya sido de utilidad para comenzar a trabajar y ser productivos para nosotros mismos. Si quieres trabajar sobre la autoexigencia y el autoconocimiento en terapia no dudes en escribirnos.


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